miércoles, 15 de febrero de 2012

EL REGRESO DEL CABEZA DE CUELLO.

   Hola, ya estoy de regreso después de un coma mental. Les pido una disculpa por no comunicarme a través de este blog aburrido, pero es que no encontraba la manera de poder escribir en el. Lo que es ser un ignorante de los medios modernos de comunicación!!! Pero no se preocupen (si, ya se que estaban re'tequepreocupados), ya me estoy actualizando. Me siento como mi computadora que es un modelo viejo, pero al que le está poniendo sus actualizaciones para que funcione como debe de ser. Estoy pensando en crear un apartado para frases célebres y me gustaría que me ayudaran y me compartieran las que ustedes conozcan.



  • Les presento este video de Romeo Santos esperando que les guste, porque a mi en lo personal me gusta como canta este tipo.




  •    Por ahora quiero compartir algo que me preguntaron: Cabecita, para ti ¿qué es la felicidad? Esa pregunta me puso a pensar, porque en realidad las cosas intangibles como la felicidad, el amor, la fé, la esperanza, etc. no son fáciles de definir. Pero en eso, vi venir a mi hijo de tres años de edad, traía una pelota para que jugara con él y así lo hice, dejando de lado lo que estaba haciendo. Creo que la felicidad es un estado de ánimo y mental, que nos hace realizar lo que nos gusta, dejando de lado las preocupaciones que tengamos para disfrutar las cosas buenas de la vida. En este caso, a mi me gusta jugar con mis hijos a quienes amo profundamente, a los que me gusta dedicarles tiempo ya que eso me hacer ser completamente feliz. Entonces, la felicidad para mi sería: hacer lo que a ti te gusta, disfrutando al máximo el momento con las personas que amas y olvidándote de tus problemas por un instante. Porque nadie es completamente feliz todo el tiempo, pero si disfrutamos cada instante de nuestros momentos gratos, sin preocuparnos de nada, eso nos va ayudar a cargar la pila y nuestros problemas los vamos a enfrentar de mejor manera, creo yo.

sábado, 11 de junio de 2011

El Silencio

El silencio llega, cae,
entra sin llamar,
cubre mi aposento y mi lecho.
-¿Lo esperaba?-me pregunto.
Quizás, pero no tan pronto.

El silencio cae,
como sombra negra,
sobre mi cuerpo quieto.
-¡Cómo pesa abrir mis párpados!

Las palabras y las risas han huido.
El muro del silencio es tan grande
que mata sin piedad su débil ruido.
-¿Cómo es que no escucho
tan siquiera un paso inquieto?

Mi boca esta seca,
amarga como la hiel.
Quiero gritar fuerte,
¡que mi grito traspase
el umbral de la muerte!
-Cuan vano es mi intento.

Prisionero estoy
en cuatro paredes negras.
La luz me niega...........
no rompe mis penumbras.

Oscuro es mi lecho
y oscura es la morada
en que mi mente vaga.
-¡Cómo pesa este cuerpo mio!

¿Dónde están todos los que estaban?
¿A dónde se fueron mis amigos,
mi familia y mis ratos?
¿Ellos se han marchado
o soy yo el que ha partido?
-Esta pregunta me inquieta.

Miro..........
Miro hacia el pasado,
pero solo veo sombras.
Miro lo que soy.........
-¡No, no es verdad!

Mi mente vaga por senderos falsos.
Yo soy luz, armonía, vida.
Entonces.....entonces,
¿por qué el silencio?
¿Por qué las sombras?
¿Y esos fantasmas de adelante?
¿Y esos de atrás?

¿A dónde se han ido todos?
¿Por qué me encuentro solo?
¿Por qué este silencio negro?
Mi mente se pierde,
vaga por el laberinto confuso
de mis cavilaciones.
-¡Cómo quisiera poder dormir sin pesadillas!

Hoy es otra vez,
lo mismo que un día de otro lo es;
sin embargo, los días son diferentes,
pero mi otra vez, igual es.......
-¡Siempre oscura y silenciosa!

Cómo añoro aquellos días en que iba al campo
y sentado en una banca limpia y blanca
dejaba al sol calentar mis huesos fríos.

¡Cómo añoro los otoños!
Mis paseos por el campo.
Al aire acariciar mi rostro.

¡Cómo añoro los inviernos fríos
sentado en mi sillón viejo,
al calor del hogar,
viendo caer la nieve blanca
sobre la calle vacía y vieja!

¡Cómo añoro al perro,
al niño y al cotorro
en que me pasaba tantos momentos gratos
al lado de mis paisanos,
gustando de un buen vaso del dulce vino!

Parece que fue ayer;
sin embargo lo veo tan lejano
tan perdido y borroso
como la esperanza de encontrar la luz
que ilumine mi camino.

El silencio negro
ha cortado mis alas blancas,
 llenándolas de limo.
Apenas iniciaba mi alegre vuelo
cuando las afiladas garras
del ave rapaz
cayeron sobre mi espalda.

No esperaba tan salvaje acción.
Fue tan pronta que perdí mi vuelo
y caí en un mar oscuro,
profundo como un pozo sin luz.
Y aquí estoy,
solo y confundido,
perdido en esta espesa niebla.

¿Qué ha pasado de los días bellos
llenos de luz y de calor?
¿Qué ha pasado del colorido
del alegre campo?
Nada, las flores se han secado
los pájaros se han marchado,
y de aquel verde campo
solo quedan dunas y tierras secas
que crecen como gigantes hambrientos
devorándolo todo.

La esperanza ha muerto
y mi alma se viste de luto.
Soy ya un muñeco roto
flotando en el mar bermejo.
sus olas me mueven,
de aquí para allá,
de allá para acá,
una y otra vez sin descanso.

¿Tendré paz algún día?
¿Podré dormir, al fin, sin estas pesadillas
que atormentan mi reposo?
-¡Ojalá pudiera yo saberlo!